retirada de amianto

Retirada de amianto: una prioridad sanitaria

retirada de amianto

En la vida hay momentos que exigen detenerse a pensar, sin permitir que la satisfacción de algo bueno, ya sea un objeto o una situación, impida encontrar una mejor alternativa. Y eso es, indudablemente lo que ha pasado con el popular material llamado asbesto. Aunque posee muchas excelentes características para la construcción, en la actualidad es bien conocido por requerirse los servicios de retirada de amianto de todas las edificaciones en las que se encuentre.

Este es un mineral natural con abundantes yacimientos en todo el mundo, cuya extracción es relativamente sencilla y barata. Además, su composición fibrosa permite crear largas y resistentes tiras que pueden ser entretejidas para hacer telas con un elevado poder ignífugo.

Lo anterior conduce a que dicho producto, añadido al mismo cemento, resulte ideal para realizar recubrimientos que retrasan la expansión de incendios en edificios y el calentamiento de partes localizados en puntos de contaste fricción, como los frenos de los automóviles. Se utiliza también, en la elaboración de implementos de protección térmica, solo por mencionar las aplicaciones más básicas.

Sus beneficios no superan las desventajas

Por otro lado, se ha demostrado que el amianto produce asbestosis y diversas formas de cáncer. Esto ocurre cuando cantidades excesivas del material se acumulan en los tejidos pulmonares (debido a una exposición prolongada de manera masiva), ocasionando múltiples heridas que al cicatrizar dificultan la absorción del oxígeno, conduciendo a una tos crónica y dolor torácico.

Asimismo, bajo ciertas condiciones puede alterar la pleura. Altos niveles de exposición al amianto terminan por engrosarla o generar placas, que en los casos más extremos impiden la respiración. Adicionalmente, es un agente cancerígeno confirmado, que afecta los pulmones y causa mesoteliomas.

Por las razones antes mencionadas, en muchos países su uso fue prohibido, buscándose alternativas, métodos y materiales con la capacidad de ofrecer las mismas ventajas pero, sin provocar daño a la gente. Y en el ínterin, existen empresas dedicadas a removerlo de aquellas construcciones en las cuales se haya utilizado. Para ello, se emplean equipos especiales que evitan las fugas y garantizan la salud tanto de los empleados como de las personas que viven cerca de esas fuentes.