Tablets y iPads a prueba de niños

Las Tablets y los iPads se han convertido en uno de los dispositivos electrónicos por excelencia. Unos dispositivos que andan a medio camino entre los smartphones y los ordenadores portátiles, y que podemos decir que además se han convertido en el nuevo pasatiempo de los más pequeños, ofreciéndoles la oportunidad de jugar, pintar, aprender y visualizar todo tipo de películas o dibujos, de una forma cómoda, sencilla y sobre todo eficaz, en cualquier momento y lugar. Algo muy positivo, pero que también ha hecho que hayan aumentado las ventas de repuestos para iPad mini y para tablets de todos los modelos.

Sí, porque los niños lo pasan en grande con ellas, pero también por descuidos típicos de su edad, hacen que se estropeen antes de lo debido. Conscientes de ello, hemos querido preparar un post en el que te vamos a dar una serie de consejos para proteger las tablets y los iPads y mantenerlas a salvo de las locuras de los más peques.

Siempre funda

Si vas a comprar una tablet para tu peque, no te vayas de la tienda sin una funda protectora. Es un elemento indispensable que se convertirá en el mejor aliado de la tablet, protegiéndole de todo tipo de golpes y caídas que sin ella, podrían suponer un adiós prematuro de la tablet. Hoy en día hay fundas altamente resistentes, así que no lo dudes y hazte con una de ellas. Lo agradecerás.

Protector de pantalla

Una de las principales averías de todas las tablets o iPads es la rotura de pantalla. Cada vez más finas para mejorar la resolución, también son más sensibles y se rompen con más facilidad, por ello es fundamental contar con protector de pantalla. Los hay de todo tipo, de cristal o de plástico, y pasan totalmente desapercibidos a la vista, mejorando la calidad y la protección del cristal enormemente.

Contrata un seguro

Hay veces en las que ni siquiera una funda o un protector de pantalla son capaces de salvar a una tablet, por ello lo más recomendable para estar tranquilo s contratar un seguro. De esta manera, te asegurarás de que si la rompen, la pierden o la mojan, la reparación te saldrá gratis o incluso podrás disfrutar de un dispositivo completamente nuevo en función del seguro que hayas contratado. Como dice el refrán, “más vale prevenir que curar”, ¿no crees?